todas las imágenes susceptibles de ampliar este catálogo del absurdo contemporáneo son bienvenidas
Al enseñarnos un nuevo código visual, las fotografías alteran y amplían nuestra noción de lo que merece la pena ser mirado y de lo que tenemos derecho a observar. Son una gramática y, de manera más sustancial, una ética de la mirada
3 comentarios:
jajaja, ya ves, como si los clientes no fueran ambulantes
A ver, a ver ... ¿ desde cuando "ambulante" es sinónimo de "falto de puntería" ?
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musuca, es que aquí deben de ser muy estáticos...
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josepmª, lo cierto es que si te mueves muy deprisa no hay manera de apuntar
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