todas las imágenes susceptibles de ampliar este catálogo del absurdo contemporáneo son bienvenidas
Al enseñarnos un nuevo código visual, las fotografías alteran y amplían nuestra noción de lo que merece la pena ser mirado y de lo que tenemos derecho a observar. Son una gramática y, de manera más sustancial, una ética de la mirada
2 comentarios:
la cara que se les debía de quedar a los clientes debía de ser todo un poema con ese nombre.
yo me cagué de miedo viendo la peli de La Poecía
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