todas las imágenes susceptibles de ampliar este catálogo del absurdo contemporáneo son bienvenidas
Al enseñarnos un nuevo código visual, las fotografías alteran y amplían nuestra noción de lo que merece la pena ser mirado y de lo que tenemos derecho a observar. Son una gramática y, de manera más sustancial, una ética de la mirada
5 comentarios:
ooh, de esa onda se ha visto harto últimamente en valdivia, ocupando ventanas bajas como ojos.
un abrazo!
maniasmíasdemivida! ¡¡pero si está dormida!! se le colarán fijo...
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chamico! si y bocas en las rejillas o en los agujeros de las paredes
mañana mismo subo un fantasmita que hice hace un par de días!
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anadelguisantedemicorazón, eso parece, pero está pensando en avisamos grúa
jijiji
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Si seguimos así tendré que contarle lo nuestro al señor Guisante...
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ana, mejor no se lo digas... se quedaría hecho puré
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